Se me había olvidado esto. Y es que me ha costado mucho decidirme. Mis tebeos de 2025. Los que de verdad más me han gustado, sin remilgos y sin complejos, aunque, conscientemente, con manga ancha. Buenas lecturas todas ellas, ninguna excelsa. Sólo novedades aparecidas este año, amigos, nada de reediciones. Otro gallo cantaría.
NEWBURN. Chip Zdarsky, Jacob Phillips. Planeta. Un ejercicio de estilo protagonizado por un impasible detective carismático sin escrúpulos, más listo que el hambre, más duro que el granito y más frío que el hielo. Género negro con regusto clásico. El Zdarsky guionista esta vez lo ha hecho la mar de bien, pero es que el Phillips artista está de dulce y cada vez va a mejor. Una nueva pareja creativa ha llegado a lo grande al mundo del cómic.
LA MANO Y LOS SEIS DEDOS. Ram V, Dan Watters, Laurence Campbell, Sumit Kumar, Lee Loughridge. Norma. Un atractivo experimento cuyo principal defecto consiste en prometer una cosa y acabar derivando en algo muy diferente. Traicionar expectativas de forma tan pedestre no es propio de los talentos que aquí se concitan, pero este defecto principal no impide que el resultado, no podía ser de otra manera, sea más que notable. Ciencia ficción noir que con todo descaro remite a... no, mejor no saberlo porque se destripa todo.
20th CENTURY MEN. Deniz Camp, Stipan Morian. Astiberri. Tan manifiesto político como documental antibelicista, ni es una maravilla ni es magistral, pero sí una interesante exploración extraordinariamente narrada que, por desgracia, bascula entre la obviedad, la ingenuidad y el sesgo ideológico. Con una forma inteligente y culta, pero un tono algo naif y tendencioso. Y un tema que podría volver a la actualidad a estas alturas para un complejo tebeo adulto y culto.
JENNY SPARKS. Tom King, Jeff Spokes. Panini. El Dr. Manhattan deshumanizado al 11 se cuela en el 24 Horas de Neil Gaiman. Una reflexión sobre el poder absoluto, el estress postraumático y un Dios ausente en un mundo que se derrumba por el terrorismo y la pandemia. No creo en un Dios intervencionista, cantaba Nick Cave en Into My Arms, pero todos parecemos mirar hacia Él cuando lo necesitamos.
NOBODY. Christian De Metter. Yermo. Demasiado desapercibida ha pasado esta BD que nada en las mismas aguas que la primera temporada de True Detective y Blast de Manu Larcenet. Los referentes son obvios y tiene ecos de todos ellos: El Silencio de los Corderos, Seven, Sospechosos Habituales... Un relato soberbio de intriga delincuencial que no se puede soltar hasta llegar al desenlace; con personajes tridimensionales, bien perfilados, en el que no hay forma de saber qué es mentira y qué es cierto. De ambiente sombrío, el color matiza muchísimo el dibujo y lo mejora.
METEOROS. J.C. Deveney, Tommy Redolfi. Salamandra Graphic. El fin del mundo ocurre cada día mientras lo dejamos pasar encerrados en nuestras pequeñas mezquindades, abrumados por el peso de los compromisos cotidianos autoinfligidos, obsesionados por absurdeces accesorias, ausentes a la esencia fundamental de la existencia. Adormecidos, quizá, a lo realmente esencial. Anestesiados, posiblemente, ante lo que de verdad importa. Muertos en vida.