Se nos pasa la vida mientras estamos ocupados haciendo otros planes (ya saben quién dijo eso) y sintiendo que no vamos a ninguna parte. Si hay una constante que me fascina es la de las ocasiones perdidas y las segundas oportunidades. Dentro de cada uno de nosotros contenemos múltiples vidas posibles. Cada bifurcación del camino nos lleva a un destino totalmente diferente al que llegaríamos si tomáramos otros senderos, otras decisiones. Y Daytripper los recorre todos.

Daytripper trata sobre La Vida, con mayúsculas, sobre nuestro papel mientras todavía estamos aquí. Su protagonista, en un poético guiño, es un aspirante a escritor que sobrevive redactando esquelas mortuorias en un periódico. Cada uno de esos obituarios es una celebración de la vida, del hecho de estar vivo. Y su historia es un viaje espiritual inteligente, sensible, lleno de hallazgos en cada frase, que va creciendo de episodio en episodio. El lector pasa de la intriga inicial a olvidarse de porqués y dejarse llevar por la maravilla. Al final todo está conectado, todo confluye y tiene pleno sentido. Este es un tebeo hermosamente dibujado y embellecido con un cálido colorido, que no busca impactar con su trazo, sino transmitir emociones. Es serendipia en forma de cómic. Diez capítulos que se siguen con una sonrisa en los labios y a los que no les falta ni les sobra una viñeta. El desenlace, hermoso y profundo, nos deja una bonita metareflexión sobre el fondo del relato y sobre su forma, sobre su argumento y sobre cómo nos lo han contado. Y también una metáfora sobre la vida y sobre la muerte, sobre el goce de vivir y la aceptación del final: "La vida es un libro (...) y todo libro tiene un fin. No importa lo mucho que te guste el libro, llegarás a la última página y acabará. Ningún libro está completo sin su fin. Y una vez que llegas allí, sólo cuando hayas leído las últimas palabras, te darás cuenta de lo bueno que es el libro". Este libro es excelente. Y leerlo hará que el libro de su vida sea mucho mejor.

Daytripper.
Edición original: Vertigo DC 2010.
Guión y dibujo: Gabriel Bá, Fábio Moon.
Color: Dave Stewart.
Traducción: Guillermo Ruiz Carreras.
Realización: Juli Cases, Esteban Carmona, Marc Viaplana, Dolores Faraco, Pablo Esguevillas, Francesc Martínez.
ECC Ediciones 2016.