Los hombres han inventado el mito de la mujer fatal como excusa perfecta para saciar sus apetitos y lavarse la culpa tras una malvada descendiente de Eva que, de nuevo, le arrastra a la perdición en contra de su voluntad. El “yo no quería” del macho fuerte y dominador precisa de una fuerza superior, demoniaca, para ser sojuzgado. Su exculpación necesita justificarse en algo más, en el mal sobrenatural, un poder tal que convierte a cada mujer libre en una bruja. Esa independencia es la causa de la ruina de los hombres y por ella debe ser quemada en la plaza pública. Con ese ritual, la mujer queda purificada y ellos expían sus pecados ante los ojos de sus iguales.

La que podría haber sido la obra magna de Ed Brubaker se queda coja, paradójicamente, a causa de su propio éxito. El que una serie inicialmente concebida para doce números llegue a doblar esa cantidad llevada por las buenas ventas, resulta, precisamente, en una historia artificialmente alargada, con tramas abiertas a medio fuelle, innecesarios cabos sueltos y retazos inconexos que no la enriquecen, sino que van en su detrimento. Hay demasiados episodios que parecen no venir a cuento y que abren interrogantes que aguardan respuesta. El guionista cierra su relato, sí, pero atropelladamente y dejando preguntas en el aire. Esta no tendría por qué ser una mala opción si no fuera porque la sensación que queda no es que no haya querido, sino que no ha podido o no ha sabido hacer encajar todas las piezas. Una mezcla de noir con los mitos de Cthulhu, que da saltos adelante y atrás en el tiempo desde la Edad Media hasta nuestros días, conducida por una mujer irresistible que hace que los hombres literalmente enloquezcan de amor y sacrifiquen sus vidas para protegerla. Viniendo de quien viene, a Fatale le faltan páginas y le sobran huecos. No es que sea un mal trabajo, Brubaker y su habitual partenaire, un Sean Phillips cada vez más corbeniano, siguen siendo apuesta segura, es sólo que no es tan bueno como apuntaba en su primera mitad para un tándem que acostumbra al sobresaliente.

Fatale.
Edición original: Image Comics 2012-2014.
Guión: Ed Brubaker.
Dibujo: Sean Phillips.
Color: Dave Stewart y Elizabeth Breitweiser.
Traducción: Gonzalo Quesada.
Realización: Forja Digital.
Panini Cómics 2013-2015.