Está en el mito fundacional norteamericano: el héroe a contracorriente que hace las cosas a su manera, que se interna en los bosques, o en la jungla de asfalto, rechazando a una sociedad en la que no encaja para encontrar allí la revelación. Un individualista dentro de la tradición de los Padres Fundadores que, siguiendo su fe, descubren la segunda tierra prometida en el Nuevo Mundo. Es Walt Whitman, es Daniel Boone, es Gary Cooper en Solo ante el Peligro, es John McClane, es Rambo. Está en la médula (y ahí vamos) de cualquier relato que glorifica al justiciero vengador.

El cine ya no es la fábrica de sueños que era. Faltan imaginación e ideas. La televisión le está tomando el relevo en lo tocante a grandes historias que mantengan al espectador atrapado y con los ojos como platos. Parece que los cómics hoy en día, buenos, malos y regulares, se escriban con la vista puesta en su ulterior adaptación a la pantalla. Unos toman la forma de películas; otros, de miniseries; un buen puñado, la de culebrones de largo recorrido que van dejando cliffhangers sembrados temporada tras temporada. Este es el True Detective de Garth Ennis, versión segunda temporada. O, como alguien lo llamó, los detectives salvajes, pero con Idris Elba y Jeffrey Dean Morgan al frente. Un pequeño espectáculo en el estilo, salvando las distancias, de sus historias de guerra y, por lo tanto, más comedido de lo que pudiera esperarse del guionista. A pesar de la pátina de sutileza, sin embargo, nos encontramos con el mismo Ennis de siempre: su concepto del hombre decente, el valor de la amistad, la lealtad y la camaradería, la supremacía de la justicia sobre la legalidad, la ambigüedad moral para alcanzar un bien mayor y la religión como algo intrínsecamente perverso. Si sus personajes crecieron viendo a John Wayne (hay una cita explícita que bien podría haber estado en Predicador), él creció con Harry el Sucio y Charles Bronson. Remata la faena volviendo a hacerse acompañar por un dibujante prototípico, aunque con la suficiente personalidad propia, muy adecuado para el tema de que se trata y, a pesar de lucir bastante mejor que sus habituales colaboradores, en la misma línea que estos. Para que ningún fan eche en falta un poquito de trazo grueso. Una objeción, señor Planeta: nunca indica quién se encarga de la rotulación. Igual hasta el mismo responsable agradecería la acreditación.

Equipo Rojo.
Edición original: Red Team, Dynamite Entertainment 2013.
Guión: Garth Ennis.
Dibujo: Craig Cermak.
Color: Adriano Lucas.
Portadas: Howard Chaykin, Ryan Sook, et al.
Traducción: Nacho Bentz.
Rotulación: No consta.
Planeta Cómic 2015.