Todos los padres son hijos y todos los hijos están condenados a repetir los pecados de sus padres. Y alguno extra más por el camino. El primero de esos pecados es querer matar al padre. Y ya sabemos de lo que advierte el aforismo: Ten cuidado con lo que deseas porque se puede cumplir. Es sólo cuando es demasiado tarde y el padre ya no está, cuando el hijo descubre que hubo un tiempo en que su padre aún no era un padre. Que él también fue hijo y que tuvo amigos y amores a sangre y fuego. Que tuvo ilusiones y sueños, y que quiso comerse el mundo sólo para descubrir que al final sería el mundo el que se lo comería a él. Que también fue soberbio e inconsciente, que también se embriagó de poder y que lo pagó con una resaca de responsabilidad. Pero a todos los hijos les llega el tiempo de crecer. Es, tal vez, en ese momento, cuando dejamos de ser hijos para transformarnos en padres, cuando olvidamos lo que es mirar al mundo con los ojos llenos de estrellas y afrontamos las preocupaciones de la vida para convertirnos en adultos, cuando la vida nos pasa una esponja por los sesos y lo que dejamos atrás pierde su brillo para dejarnos unos recuerdos turbios y un futuro pastueño. Y hay también padres (y madres) que no pueden llamarse tales y que irremediablemente destrozan las vidas de sus hijos para siempre.

Tras una novela zozobrante y un puñado de cuentos extraordinarios, el hijo de Stephen King emula a su padre en su debut en un medio nuevo para él, con total madurez y una magistral historia de pecados de padres e hijos en la que desmonta todos los lugares comunes del género de terror, lo que es muy de agradecer. Hay sustos, sonrisas, lágrimas y una casa laberíntica repleta de maravillas mágicas y misteriosas en la que dos generaciones se miran la una en la otra y descubren que lo que las separa es, en realidad, sólo el comienzo de un viaje circular que las volverá a reunir al final. Un viaje a la redención y una celebración del amor y la amistad en el que se acompaña de un dibujante lleno de matices. Lo redondea una edición convenientemente sólida.

Locke & Key.
Edición original: IDW Publishing 2008-2013.
Guión: Joe Hill.
Dibujo: Gabriel Rodríguez.
Color: Jay Fotos.
Traducción: Óscar Estefanía.
Realización y rotulación: Estudio Fénix.
Panini Comics 2009-2014.